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A través de una publicación en Facebook, la cantante habló de sus tendencias suicidas y su enfermedad mental, que la llevaron a vivir sola en un hotel en Nueva Jersey, y acompañada por su psiquiatra.

La cantante Sinead O’Connor volvió a hacer noticia por su compleja situación emocional. La artista irlandesa aparece en un video publicado en su cuenta de Facebook, donde revela a sus seguidores cómo han sido sus últimos meses, viviendo sola en Nueva Jersey (Estados Unidos), únicamente acompañada por su psiquiatra.

En la grabación, que se extiende por 12 minutos, la ex diva de los 90 reconoce que hoy está luchando día tras día para mantenerse con vida.

“Estoy completamente sola, sin nadie en mi vida excepto mi doctor, mi psiquiatra, que es el hombre más dulce del mundo que dice que soy su heroína”, dice la ex estrella de la música mientras llora, asegurando que es justamente su médico quien la ayuda a mantenerse en pie.

La intérprete de 50 años se refiere a sus conocidas enfermedades mentales, las que han afectado su salud por largo tiempo. “Las enfermedades mentales son un poco como las drogas, porque no les importa una mierda quién eres y lo que es peor es que al estigma tampoco le importa”, dice y agrega: “Toda la gente que supuestamente debería amarte y cuidarte te trata como una mierda“.

“No me mantengo viva por mí”, continúa su angustioso relato, “si fuera por eso ya me habría ido derecho con mi madre (quien falleció en 1985)”. Lamenta, además, haber avanzado “sola como castigo por tener una enfermedad mental y muy enfadada porque nadie se hacía cargo de mí, especialmente por tener tendencias suicidas“.

La cantante, sin embargo, agrega que este mensaje intenta ser un aporte para quienes atraviesan por lo mismo que ella. “Sé que soy sólo una entre millones y eso es lo único que me mantiene en marcha. (…) Espero que este video sea de alguna manera útil”.

Después de la publicación, se lee el siguiente mensaje en la misma cuenta de Facebook: “Hola a todos, estoy publicando ésto a petición de Sinead, para que todos los que la quieren sepan que ella está a salvo y no es una suicida”. Aunque algo contradictorio a lo expresado por O’Connor en el video, el mensaje agrega que “ella está rodeada de amor y recibe los mejores cuidados. Ella pidió que esto fuera publicado sabiendo que están preocupados por ella”. Y aclaran además: “No responderé a ninguna pregunta, por favor, sean comprensivos. Espero que esto los consuele”, concluye el escrito, sin firma.

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En 2015, la artista ya había usado su Facebook para publicar una aparente “nota suicida”, mientras estaba sola en un hotel en Irlanda. “He tomado una sobredosis. No hay otra forma de conseguir el respeto. Si yo no escribiera esto, mis hijos y mi familia ni siquiera se enterarían… Podría estar muerta aquí por semanas y no lo habrían sabido, porque aparentemente soy escoria y merezco ser abandonada y tratada como mierda”, decía parte del mensaje.

A mediados del año pasado, la ex estrella protagonizó otro comentado episodio, cuando fue reportada como desaparecida en Chicago, con el inminente riesgo por sus tendencias suicidas. Poco más de 24 horas después, fue encontrada por la policía.

Vida de polémicas

O’Connor, famosa por temas como Nothing Compares 2 U, fue una de las más irreverentes estrellas femeninas de los años 90. Se negó a recibir un premio Grammy en 1991 y al año siguiente ocurrió su memorable presentación en el programa Saturday Night Live, donde rompió una foto del Papa Juan Pablo II tras acusar a la Iglesia por abuso de menores.

Con los años, solo lograría portadas por su vida privada: en el 2000 dijo ser lesbiana, en 2007 confesó padecer trastorno bipolar y en 2011 se casó por cuarta vez, terminando su matrimonio 18 días después. En 2013 escribió la famosa carta a Miley Cyrus, donde le aconsejó que no debía dejar que el negocio de la música la conviertiera en “una prostituta”.

La cantante, madre de cuatro hijos – Jake de 30 años, Roisin de 21, Shane de 13 y Yeshua de 10 -, recibió un duro golpe este año cuando se le quitó la custodia de Shane. Frente a ese revés, la artista amenazó a la agencia de protección de menores con cargar en sus manos “la muerte de una celebridad”.